¡Cada segundo vale la pena!

Somos libres de elegir cómo vivir nuestra vida Somos libres de elegir cómo vivir nuestra vida

 

Andrea Contreras*

A lo largo de los años hemos visto la amplia gama de beneficios, que el paso devastador de las guerras ha dejado, infinidad de películas inspiradas en hechos reales, musicales, religiones, comunas, dinero, ideologías; entre otras muchas cosas. “El hombre en busca del sentido”, es el libro de Viktor Frankl que no es la excepción, pues dichas experiencias narradas, darán frutos a una forma distinta de ver el mundo, formando una nueva rama de la psicología: la Logoterapia.

Campo de concentración durante la segunda guerra mundial.
Campo de concentración durante la segunda guerra mundial.

Viktor Frankl es un psicólogo y médico que sobrevivió a los campos de concentración durante la segunda guerra mundial. Lo que se leerá a continuación forma parte de las enseñanzas que él ha dejado en mí y que quiero compartir.

Lágrimas, culpa, alegría, coraje y reflexión son las sensaciones que se experimentan al leer este libro; nos da la oportunidad de analizar todo el proceso psicológico que vive y los métodos que aplica para sobrevivir. La forma de narrar los hechos hace que comprendamos la enorme desesperación de la situación, creando en nosotros una conciencia que exige encontrar el sentido de nuestra existencia.

Su objetivo al escribir este libro, es narrar las reacciones psicológicas que suceden en los campos de concentración dividiendo el proceso en facetas.A la primera le llamó selección, seguida de la desinfección, en estas dos etapas se da el veredicto sobre la existencia del hombre y se borra de la conciencia toda vida anterior, quedando como única posesión; la existencia desnuda. Muchos en esta primera etapa decidían abandonar y escapar de la situación, lanzándose contra la alambrada, que marcaba la esclavitud con el mundo exterior.

 ¿CUÁL ES TU NÚMERO?

 Es impresionante ver actualmente y a lo largo de los años, hasta dónde puede llegar el ser humano para sentirse poderoso. El hombre gracias a su prójimo, va perdiendo su valor. En esta caso rebajándose a un simple número que identificaba a los prisioneros, dejándoles una vida totalmente irrelevante. Gran parte de esta denigración se debe al adormecimiento de las emociones.

Los factores que influyen en esta apatía de los sentimientos y emociones se genera debido al dolor físico que sienten los prisioneros y la agonía mental causada por la injusticia, en un mundo donde al hombre se le trata como bestia y no como humano, en tal trato, lo que duele más que los golpes físicos, es el insulto que incluyen.

Y en este dilema entre la vida y la muerte, los sueños van siendo cada vez más simples y en la mente del prisionero se puede apreciar la simpleza y la vida primitiva del ser humano. En los sueños se resume la vida del hombre, sin embargo, en esta situación; ningún sueño por más horrible que fuera, podía ser tan malo como la realidad del campo que estaba rodeándolos en ese momento.

El conflicto mental destructor del alma y los conflictos de la fuerza de voluntad que experimenta un hombre hambriento, generan la ausencia de sentimientos y una apatía general por seguir viviendo.

Pero por una sorprendente razón, era posible encontrar una profunda vida espiritual en los hombres. A pesar de las carencias materiales y los placeres fisiológicos, el hombre fuerte espiritualmente, formaba una vida de riqueza interior y libertad espiritual, dejando en manifiesto que cuando se ha perdido todo, “el amor es la meta última y más alta a la que puede aspirar un hombre” (Frankl)

"La plenitud de la vida humana está en el amor y se realiza a través de él"  Viktor Frankl y su segunda esposa Eleonore, 1948.
“La plenitud de la vida humana está en el amor y se realiza a través de él” Viktor Frankl y su segunda esposa Eleonore, 1948.

Estamos rodeados de frases, testimonios, libros, películas; que nos aportan conocimientos para aprender a valorar y desarrollar un sentido para vivir la vida, pero pocas veces, en situaciones difíciles nos acordamos de estos. Afortunadamente tenemos la capacidad de depositar en nuestra memoria a largo plazo momentos esenciales que son difíciles de olvidar como, por ejemplo, el saber que el hombre desposeído de todo en este mundo todavía puede conocer la felicidad si contempla al ser querido. Pues es la forma en la que él logra superar todos los conflictos emocionales y es también la forma con la que sale adelante. “El amor trasciende la persona física del ser amado y encuentra su significado más profundo en su propio espíritu, en suyo íntimo, que esté o no presente y aún siquiera que continúe viviendo, deja de algún modo de ser importante” (Frankl)

LA PAZ INTERIOR E INTIMIDAD, SÓLO ES POSIBLE POR EL SENTIDO DE LA INTERIORIDAD.

Existen elementos fundamentales para la supervivencia y la paz interior. Consisten en el despojo de la vida anterior para permitirnos apreciar la belleza de lo que se vive en el presente, haciendo del vivir un arte. Es exactamente lo que Viktor Frankl hace para sobrevivir a las circunstancias de la vida, buscar el arte en la naturaleza y en todo lo que lo rodea. Aunque esta obsesión por buscar el arte dentro del campo de concentración, puede adquirir en general matices grotescos, era algo esencial para la supervivencia y la paz interior, única cosa que les quedaba a los prisioneros.

Se enseña que el hombre es más que el producto de muchos factores ambientales. Podríamos decir que nuestra personalidad y existencia está completamente influida por nuestro entorno. Que pensamos y actuamos debido a las circunstancias que aporta nuestra propia experiencia.

Pero si es así, ¿dónde queda la libertad humana? Viktor Frankl dice que la última libertad humana (y quizás la única) está en los pensamientos del hombre. Con el pensamiento y posteriormente la conducta, se decide el destino ante el entorno. Si recordamos a J. P. Sartre podríamos comparar ambas posturas y ver lo similares que son:

“Un hombre es lo que hace con lo que hicieron con él”(Sartre)

A pesar de todo los factores, nosotros decidimos qué ser y cómo vivir, esa para mí es la máxima libertad.

Con la libertad espiritual y la independencia mental, incluso en las terribles circunstancias de tensión psíquica y física, se puede salir adelante. Decidir por nosotros mismos, es una gran responsabilidad; pero depende de uno mismo seguir o renunciar a la libertad y a la dignidad.

Desde un punto personal y sin miedo a exagerar, diré que una de las partes más significativas en este libro, es el sentido esencial y la profundidad que se le da a la libertad espiritual, definiéndola como algo que no se nos puede arrebatar. La libertad espiritual es lo que hace que la vida tenga un sentido.

 

“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una sola cosa, la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias para decidir su propio camino” (Frankl)

 

Viendo al destino como un regalo, es preciso tener en cuenta los méritos que brinda el sufrimiento. Al enfrentar nuestro destino, tenemos siempre la oportunidad de conseguir algo por vía del sufrimiento, entendiendo el concepto de resurrección, como una forma en la que se vive una nueva vida; fundamental para la supervivencia y el crecimiento interno del hombre. Es decir, tocar fondo, aprender del sufrimiento y resurgir. Nuestra supervivencia se nutre con hazañas que, en circunstancias ordinarias no puede pasar, es por eso que es preferible pedirle al destino circunstancias inesperadas, complicadas y diferentes; pues de éstas depende la grandeza humana.

La experiencia es igual a la victoria, así como la vida es igual al triunfo eterno. Cada momento de la vida vale la pena. (Frankl)

Los que permiten que se debilite su interno sostén moral y espiritual son los que caen víctimas de las influencias degenerantes de la vida. Lo que conforma el sostén interno son los buenos recuerdos y en momentos difíciles son los que nos hacen fuertes. Actúan como motivaciones que ayudan a nuestra supervivencia. Aunque esto puede ser contradictorio, debido al despojo del que hablábamos anteriormente, de toda vida pasada; pero este afán de aferrarnos a los buenos recuerdos es tan auténtico del ser humano, que genera una dependencia y de una u otra forma, las dependencias hacen que nos abracemos a la vida. “El hombre tiene la peculiaridad de que no puede vivir si no mira el futuro” (Frankl)

Pero alimentar nuestro sostén moral y espiritual no sólo consiste en recuerdos del pasado, sino que también en la esperanza. Aquí es donde radica la clave de la felicidad en el ser humano. Para alimentar este sostén, es necesaria la fe en el futuro, si no se tiene, se presenta un aniquilamiento físico y mental. “Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo” (Nietzsche)

Lamentablemente cuando salió del campo de concentración en 1945, tres años después de ingresar en él, descubrió que ningún miembro de su familia había sobrevivido al holocausto, pero Frankl encontró un nuevo sentido a su vida.
Cuando salió del campo de concentración en 1945, descubrió que ningún miembro de su familia había sobrevivido al holocausto, pero Frankl encontró un nuevo sentido a su vida.

Considero que “El hombre en busca del sentido” tiene la nobleza de conceder a todos sus lectores un gran PODER, y como todo poder, conlleva a una enorme responsabilidad. Cambiar la actitud y la forma de ver las situaciones y circunstancias es una enorme tarea. Frankl menciona que no es correcto pensar que la vida nos dará algo, sino saber que la vida espera de nosotros algo.

La máxima enseñanza que me ha dejado, es el saber que a cada uno de nosotros se nos ha enseñado un gran descubrimiento. Yo decido en mi destino, la forma como quiero vivirlo, somos únicos y nuestras tareas en este mundo son engrandecidas como misiones, todas igual de importantes. Depende de cada uno de nosotros, cumplir las tareas que la vida nos asigna y confiar mediante nuestra fe que algo grande nos espera, pues cada segundo vale la pena.

 

 

*Andrea Contreras, estudiante de Ciencias de la Comunicación, cuarto semestre. Objetivo “Ser feliz, vivir intensamente y servir a los demás” Pasión, Viajar y conocer el mundo, leer y disfrutar del cine. Amante de los animales y la naturaleza, futura guionista de contenidos documentales audiovisuales y posiblemente periodista.