El gran pez

Portada

Stephany Paola Beltrán Herrera.*

“Mi destino era llegar ahí al final, después de todo,

Ningún hombre puede evitar llegar al final de su vida” 

¿Quién iba a pensar que cada uno tiene una gran historia que contar?, misma que podría cambiar la manera de ver el mundo.

Tim Burton

Dirigida por Tim Burton y escrita por John August. “El gran pez” nos recuerda de una manera metafórica que es posible creer en las historias y los sueños, esta película hecha en el año 2003, es el mismo año donde las Tropas de Estados Unidos y otros tres países invaden Irak, un año donde la difícil situación de guerra, sangre, desacuerdos políticos y terrorismo marca en la sociedad un contexto de pánico y tristeza. La opinión pública aumenta en torno a estos temas. Es así donde esta propuesta audiovisual narra desde varias perspectivas tanto psicológicas, filosóficas y estéticas la realidad y lo mítico que contiene la manera de ver la vida a través de una historia.

No puedo dejar atrás el personaje que nos cautiva en cada escena, Edward Bloom es un hombre que representa una gran libertad autónoma. Este hombre posee varias posturas de filósofos donde se relaciona la libertad, los sentimientos, y los propósitos. Según la estética de Kant, la razón no es concluyente para emitir juicios. Bloom era un hombre  libre de sus pensamientos pero sobre todo era libre de la razón, si lo analizamos con las teorías de Platón, en una parte, estas teorías influyen dentro del comportamiento de Edward quién contaba esas historias con un propósito muy personal al cambiar la realidad para mostrar metafóricamente los sueños y un sentido de vida que era único ante él. Al igual que el filósofo Platón, Edward tenía una concepción mítica del mundo aunque a diferencia de éste no buscara realmente la razón. Por otro lado para Aristóteles el conocimiento nace en los sentidos. La experiencia que tenía este hombre era increíble, todo el tiempo tenía una muy buena historia para cada situación y emoción. Su experiencia hizo que emocionalmente creara fantásticos e increíbles desenlaces dentro de sus historias. Porque para Aristóteles, nuestros conocimientos primero parten de los sentidos, de la experiencia y una vez que hemos captado esos datos de lo sensible, nuestra inteligencia hace la abstracción.

Edward Bloom, interpretado por
Edward Bloom, interpretado por Ewan McGregor.

Cuando Edward era joven le contaba cientos de historias a su pequeño hijo Will, quién creció con dudas sobre la identidad de su padre, ¿Cómo era posible que tantas historias fantásticas iban a ser reales dentro de este mundo lleno de razonamientos? ¿Cómo un pez gigante  iba a ser real dentro de las historias de Edward? A simple vista, nos parecen historias que no acompañan el razonamiento pero en ellas esconden un mensaje, ese era objetivo de Edward Bloom.

En cambio su hijo Will, es una representación de la sociedad actual que todo el tiempo y en su mayoría nos cuestionamos sobre la verdad y nos fijamos primero en lo moral, en lo que está bien y en lo que es razonable. Es por esto que Will representa también una de las posturas del filósofo Platón enfocado en la verdad y la razón: Sólo tenemos conocimientos ciertos y eternos de aquello que vemos con la razón Quizás por eso Will se vuelve periodista, para ser la contraparte de su padre.

El pez es un símbolo importante que refleja lo inalcanzable: “Eras un pez grande en un estanque pequeño, esto es el océano y te estás ahogando”. Ese pez es una representación de todos nosotros, porque  depende de nuestras acciones que tan grande o chico es nuestro estanque para alcanzar nuestros sueños.

En el filme observamos distintos rasgos metafóricos incluyendo los personajes que le dan vida a cada una de las distintas historias, el ambiente y los lugares también detonan significados. Por ejemplo, el pueblo de Spectre que a simple vista es un paraíso, pero en realidad es un pueblo vacío que no tiene sentido alguno.

El lenguaje audiovisual es la clave para entender el contexto de la película, desde el guión que no es lineal para entender las dos partes de pasado-presente, la música donde Pearl Jam participa y realiza el soundtrack: Man of the hour que envuelve la historia en un ambiente reflexivo ante la familia y sobre todo ante un padre. También elementos metafóricos como los zapatos colgados, éstos como símbolo de haber terminado el camino, al final de la película tras la muerte de Edward Bloom,  la esposa de Will los arroja simbolizando que ha concluido su misión.

Más que elementos filosóficos y estéticos. El Gran Pez nos da una lección de vida a todas las personas que no valoramos los detalles y el sentido que tiene seguir nuestros sueños. Edward, es un hombre valiente, que inspira y enseña que el amor verdadero existe tanto ante su esposa como ante su hijo. Edward no contaba mentiras, arreglaba la verdad para verlo de una perspectiva única y divertida de lo que significa vivir. “Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final él mismo se convierte en esas historias. Siguen viviendo cuando él ya no está. De esta forma, el hombre se hace inmortal”. Porque al final de todo, sí. Todos tenemos muchas historias fantásticas por contar.

Escena de la película ''El gran pez''.
Escena de la película ”El gran pez”.

 

*Stephany Paola Beltrán Herrera.