Fassbinder

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TREINTA Y DOS AÑOS SIN FASSBINDER: EL ESTETA DE LA CRUELDAD

por: Alejandro Rodríguez

Rainer Werner Fassbinder
Rainer Werner Fassbinder

El 31 de mayo de 1945 nace en Bad Wörishofen, Alemania,  Rainer Werner Fassbinder, uno de los cineastas más creativos, rebeldes, revolucionarios, contestatarios, intolerantes y despiadados, que habría de ofrecernos uno de los frescos más mesiánicos en la historia del cine mundial. Aficionado al cine de Hollywood; el cine de gángsters y los westerns. Su actor favorito era James Cagney, a quien prefería por encima de Humphrey Bogart.

La obra fassbinderiana llevada al nicho de cine de autor,  posee referencias temáticas del mundo proletario, la clase media, la posguerra, el nazismo, el arte, el racismo, la familia, el poder, la opresión, la corrupción, la homosexualidad, el alcoholismo, la drogadicción y la prostitución. Un mesiánico fresco del mundo contemporáneo referido, denunciado y criticado por el cineasta alemán.

The way Fassbinder saw the world
The way Fassbinder saw the world

El excesivo, el iracundo Fassbinder fue actor y director de cine y teatro, guionista, adaptador, productor, editor, musicalizador; escribió obras radiofónicas; dirigió televisión; fue coproductor, cine-fotógrafo, dramaturgo y autor de música para radio.

El universo fílmico de Fassbinder se provee fundamentalmente de Jean Luc Godard, Claude Chabrol, Jean Marie Straub, Douglas Sirk, de Hollywood o de la Nouvelle Vague, pero en primera instancia del teatro pues recurre a efectos creados con espejos, cortinas, sombras y luz, al universo de puerta cerrada de sus dramas.

La obra fassbinderiana, que con un mínimo de recursos puede producir el máximo de efectos, se enfrenta a la cuestión del nacimiento de un pueblo, de una nación inherente al mito de la guerra, a la reconstrucción histórica e ideológica de los años cincuenta, y a la cual confronta, a partir de su vida personal y la relación de su país con las minorías: marginados, inmigrantes, homosexuales.

Fassbinder en Set
Fassbinder en Set

Por otra parte, alude a problemas económicos, morales, políticos, sexuales, psicológicos, históricos e institucionales. Fassbinder juega con su pasado cultural y biográfico y lo ridiculiza sin despreciarlo; mezcla un sentimentalismo idealista con una voluntad de interrogante histórica.

 Sus películas tienen la característica de filmarlas con el mismo equipo de colaboradores técnicos y con los mismos actores y actrices. Su álter ego fue Hanna Schygulla,  participó en 19 de sus películas, desde El amor es más frío que la muerte (1969) hasta Una canción…Lili Marlen (1980).

Póster de la película "El amor es más frío que la muerte"
Póster de la película “El amor es más frío que la muerte”

La relación de Fassbinder con su equipo se consolidó a través del poder que ejercía sobre sus actores. En algunos casos usaba la crueldad para humillarlos y provocarlos hasta el llanto o la histeria, para después consolarlos y reafirmarles la dependencia que los mantenía ligados a él. El trato hacia sus intérpretes dependía de tres factores: de lo bien que los conocía, de lo mucho o poco que los estimaba y de lo satisfecho que estaba o no de su trabajo.

Aquél que no lograra una buena interpretación era objeto inequívoco de maltrato sin compasión. En algunas ocasiones transformaba la apariencia de los actores con una enorme malicia; lo que Fassbinder llamaba “crueldad profesional”. Los guiones fílmicos del cineasta surgieron de su vida pasada y de las relaciones que mantenía con actores o con actrices.

Fassbinder, afirmaba ser un opresor, y por ello, sus alegatos se referían a la libertad. Los sentimientos están presentes en la dualidad y el papel melodramático que desempeñan las mujeres y los hombres en sus películas. Según el cineasta, sus historias están mejor narradas cuando las mujeres son las protagonistas.

Fue un esteta del arte, un sensible, hierático autor. Tras su muerte en München, Alemania, el 10 de Junio de 1982, dejó una obra cinematográfica que consta de 41 películas, 34 en 35 mm, cuatro en video y tres para televisión.

Mucho de lo que ocurre en sus películas, decía el cineasta, son experiencias personales, reales. Determinante, afirmaba que él mismo era sus propias películas.