Indígnate

José Luis Sampredo y Stephane Hessel en Madrid

Indígnate de Stéphane Hessel es un libro breve que obliga a levantar la vista ante los acontencimientos diarios sobre los que muchas veces mostramos apatía. Se trata de unas sesenta páginas que funjen como alerta para no bajar la guardia, en el texto el autor da a conocer una serie de hechos que han pasado desapercibidos o bien, no han recibido la importancia merecida debido principalmente a la indiferencia por parte de las sociedades. De igual manera Hessel plantea logros de la segunda mitad del siglo XX al mismo tiempo que señala los retrocesos de la actualidad. Habla de los beneficios del seguro social (1945) y de la vision de antaño con respecto al mundo del trabajo sobre el del dinero. Aborda temas tales como el poder del dinero y afirma que la codicia y avaricia jamás habían ocupado un lugar tan alto; hoy día los ricos se preocupan por ellos mismos y se olvidan del interés general. El efecto yo-yo (una especie de egoísmo exacerbado) parece acabar con todo lo que se construyó con el esfuerzo de muchos. Siendo así, los medios de comunicación pasan a estar en manos de la gente pudiente, de esa gente ensimismada y ególatra que no siente ningún pesar al ir pisoteando a los sectores débiles. Esto conlleva a un obstáculo para el desarrollo del espíritu crítico y creativo puesto que los contenidos mediáticos son seleccionados por la cúpula del poder con la intención de mantener al pueblo sumiso. Hessel asegura que una verdadera democracia necesita la fuerza de la prensa independiente, cuestión que hoy por hoy está en peligro a causa de lo ya antes mencionado.

-“El motor de la resistencia es la indignación” – dice el autor (diplomático activo en varias misiones de interés a favor de la paz y la justicia) – “la indignación es un valor precioso”- continúa. Sin duda alguna coincido.

Llevando estos conceptos al México manejable en el que vivimos hoy, (digo manejable porque escasea la postura crítica dentro de la sociedad mexicana) nos encontramos con una indiferencia terrible ante la toma de decisiones por parte del gobierno, e incluso por quiénes serán nuestros próximos gobernantes. Frases tales como “me da igual”, “siempre es lo mismo” se escuchan a menudo en las reuniones. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a esto? Parafraseando a Stéphane tenemos que la historia esta hecha de desafíos, cuando ésta progresa y consigue su libertad, es cuando se obtiene el estado democrático de forma ideal. Sin embargo, la lucha de poderes actúa como un huracán destructor que arrasa con todo a su paso. Esto es lo que ha sucedido en nuestro país. Ante situaciones como esta, el autor propone llegar a una negociación que haga desaparecer (o en su defecto disminuya) la opresión, dejando atrás el odio y el rencor. “Para conseguirlo hay que basarse en los derechos, cuya violación debe provocar indignación.”

Como ciudadanos mexicanos debemos estar al tanto de lo que sucede y ser partícipes, en la medida de lo posible, de las desiciones del país; el proceso de las elecciones, las negociaciones internacionales, las propuesta guvernamentales, etc., al mismo tiempo que nos oponemos a la sociedad de consumo, el totalitarismo, el desprecio hacia los débiles, y la amnesia generaliza que buscan conseguir los medios de comunicación masiva. En otras palabras debemos resistir e indignarnos.

– “Crear es resistir, resistir es crear” – Stéphane Hessel