Internetmanía.

Ahora contamos con todo tipo de aparatos electrónicos que están conectados a internet y que nos facilitan su acceso. Ahora contamos con todo tipo de aparatos electrónicos que están conectados a internet y que nos facilitan su acceso.

Ana Jaimes*

¿Cuántas horas pasas al día conectado al internet? Esta es una de las preguntas más comunes que aparecen en una encuesta acerca del uso del internet y la verdad es que ni yo misma puedo medir cuanto tiempo paso en línea. Pero siendo realistas ¿quién mide el tiempo que pasa conectado? Todo es tan automático.

Nos tiene totalmente dominados y esclavizados, para cualquier situación recurrimos esperando ser salvados por la red.
Nos tiene totalmente dominados y esclavizados, para cualquier situación recurrimos esperando ser salvados por la red.

Un ratito en la mañana, otro ratito mientras llegas a tu destino, un rato más mientras esperas algo, o también antes de dormir, al despertar, cuando requieres buscar información y también cuando estas aburrido; cualquier ocasión que nos parezca necesario hacemos su uso. Actualmente aprovechamos cada momento para sacar el teléfono o cualquier otro dispositivo que tenga acceso a internet y de esta forma nos mantengamos “ocupados”.

Comenzó como una herramienta que muy pocas personas lograban comprender, o para aquellas que tenían el lujo de contar con un ordenador y navegar. Hoy, una casa que no cuente con ese servicio está totalmente atrasada.

Ha tenido un avance tan impresionante que me hace pensar en si es un beneficio o nos está perjudicando, y no solamente es el tema del internet, va de la mano con la nueva tecnología, como tener el celular de moda o el de última generación, la computadora más elegante y sofisticada, las televisiones imponentes y para mi gusto exageradas y, todas esas cosas que el mercado vende como increíbles y como si fueran absolutamente necesarias.

Estamos al pendiente de la vida que pasa a través de la cibernética. A cada minuto y a cada hora.
Estamos al pendiente de la vida que pasa a través de la cibernética. A cada minuto y a cada hora.

 

Estamos tan hipnotizados que es difícil darnos cuenta cuando estamos desarrollando una adicción.
Estamos tan hipnotizados que es difícil darnos cuenta cuando estamos desarrollando una adicción.

Otro tema que está muy apegado a esto son las redes sociales que comenzaron a despegar hace ya algunos años. Antes los jóvenes pasaban horas frente a su computadora, suscribiéndose a diferentes plataformas en donde podías encontrar a tus amigos o conocer nuevas personas, publicar fotografías en diferentes sitios y comentar opiniones en todo muro que lo permitiera, eso era una sensación, y ¿qué causaba? una batalla entre padres quienes no encontraban la forma de separar a sus hijos de esa pantalla, e hijos que renegaban de cualquier situación que fuera en contra de sus intereses cibernéticos.

Entre más aparatos tecnológicos tengamos mejor para nosotros.
Entre más aparatos tecnológicos tengamos mejor para nosotros.

Con el tiempo esto no disminuyó, al contrario, pienso que ahora este asunto ha ido abarcado muchos más campos de edades, se ha ido expandiendo y ya no solo es cosa de jóvenes, sino también de adultos que se han ido sumergiendo poco a poco, se han “actualizando”, conocen y tienen redes sociales, comparten sus estados, fotografías, imágenes, y más. No es un asunto de si es correcto o incorrecto, más bien es que ninguno sabemos medirnos en cuanto al consumo diario que tenemos.

Debemos darnos cuenta que la red a veces puede convertirse en nuestro peor enemigo si no sabemos medir su uso.
Debemos darnos cuenta que la red a veces puede convertirse en nuestro peor enemigo si no sabemos medir su uso.

Postear una fotografía de lo que estás haciendo en ese momento es casi en automático, selfies para cada ocasión, tweets para decir lo que quieras en 140 caracteres, estados donde dices cómo te sientes y un montón de cosas más; pero la verdadera preocupación está cuando nuestro equilibrio se pierde totalmente, por ejemplo, cuando olvidamos el celular en casa, cuando la conexión a internet se pierde, cuando no somos capaces de hablar con otras personas a no ser que sea por medio de mensajes de texto, cuando preferimos centrar nuestra atención en un aparato que a una persona, cuando creemos que los buscadores en línea nos resuelven todas nuestras dudas y sobretodo, cuando no somos conscientes de la dependencia que empezamos a desarrollar y lo vemos como algo tan normal.

Y mi verdadera pregunta es: ¿qué está generando tener tanta tecnología en la palma de nuestras manos? Es una crisis interna que nos mantiene ansiosos y desesperados por permanecer en internet. Debemos aceptar que es una herramienta, una de las mejores que ha creado el hombre, pero como siempre intentamos explotarlo hasta en lo más mínimo, pero la verdadera cuestión está en ¿qué tanto nos esta afecto a nivel social y personal su uso desmedido y descontrolado?

 

* Ana Jaimes, Cuarto Semestre, futura licenciada en Ciencias de la Comunicación, community manager, dormilona y fan de Walt Disney.