La buena vibra de “Caminar por México”

Reencuentro con el Caribe. Tulum

Por Paulina Lara


Paulo Bravo, un buen amigo que conocí hace algunos años en este bello Caribe, es el nombre que lleva la persona que recorrió buena parte de los estados mexicanos con la intención de conocer de una manera diferente, más económica y siempre activa. Paulo, ahora me cuenta un poco lo que fue este cambio de paisajes, este vivir de acuerdo a lo que venía de frente y este cambio climático que se percibía en cada transformación de color y panorama. Feliz, orgulloso de nuestro país y con la misma sonrisota y vibra de siempre, me compartió algunas respuestas a preguntas que le fui haciendo especialmente para mi lector Horizontal, ese que disfruta de las historias, el amor por la comida, la gente y eso: el horizonte mismo.

Paulo decidió salir de Tijuana en diciembre de 2012 y caminando, llegar a Tulúm, su lugar favorito, al Caribe: lo que él considera su hogar. Le pregunté entonces -¿Con o sin rumbo?

Paulo: Mi rumbo siempre fue dirigido hacia el Caribe, era llegar o morir en el intento, afortunadamente llegué completo.

El recurso para hacer este viaje tan ambicioso, salió en un inicio de sus ahorros, que alcanzaron para salir de Tijuana y recorrer una parte hasta llegar a Cholula, Puebla. “después vino Fondeadora a ayudarme”, cuenta. Esta organización se dedica a levantar proyectos sociales, artísticos, filantrópicos…la idea es que la gente done cantidades acordes a su bolsillo para lograr llegar a una meta.

PL: ¿Qué estados faltaron y por qué? 

Paulo: Faltaron varios Estados, los del norte y los del sur de México. Porque mi camino estaba trazado para llegar al Caribe, tenía que encontrar la forma más rápida para llegar, no podía recorrer más de lo que debía, tenía un objetivo por lograr.

PL: ¿Por dónde pasarías de nuevo y por qué?

PB: Uff, volvería a pasar por todo el país de nuevo, pero creo que en Guadalajara, Guanajuato, Distrito Federal, Veracruz, Chiapas, Campeche, Sinaloa y Yucatán me quedaría más tiempo.

Conoció tanta gente tan interesante y particular; pasó de platicar con fotógrafos, actores, pintores, promotores de cultura, periodistas, conductores de TV, y claro que muchos otros viajeros que conocía en los hostales. “Todos los días encontraba en mi camino personas muy particulares, en diferentes ciudades, pueblos, estados”.

“El mejor recuerdo es una combinación de varios lugares”, Paulo nos cuenta que siempre quiso ir a Palenque y hasta este viaje pudo hacerlo, con Tajin, la sensación era similar; después logró obtener patrocinio para cruzar el Mar de Cortés y me lo describe como algo increíble, al igual que mucho de lo que vivió a lo largo de los seis meses y medio que caminó por el país.

“El miedo fue el detonante para lanzarme a la aventura, yo nunca supe que era lo que había allá enfrente en el camino, pero deje el miedo de lado y partí el 21 de diciembre de 2012. Sabiendo y no sabiendo nada. Creo que si lo comparamos con la vida, es muy fácil de entender, por ejemplo cuando alguien se casa, tiene miedo porque no sabe cómo el matrimonio cambiará su vida; o igual tener un hijo, es tener miedo a cómo protegerlo por el resto de la vida, pero la gente lo hace todos los días. Igual yo tenía miedo pero me armé de cojones y comencé a caminar”.

Cuando le pregunté sobre la mejor sorpresa, me compartió que todos los días la gente del pueblo de México le echaba la mano para poder seguir: se sentaba en un restaurante a comer, o le daban agua para la carretera, siempre había algún hotel que lo hospedara en el camino. “Esas para mí, eran las sorpresas que me alimentaban el alma, saber que había gente buena que podría ayudarme para que yo siguiera caminando”.

Este viaje le permitió conocer lo que muchos de nosotros aun como mexicanos no sabemos: que hay lugares muy impresionantes en diferentes estados de la Republica. Me cuenta que los mexicanos parecemos viajar poco y que una de las satisfacciones de esta aventura, era recibir comentarios de las personas que lo siguen en redes sociales, que le expresaban que estaban conociendo el país a través de sus fotos y videos.

“Caminar es relajante, leí alguna vez que correr es terapéutico porque es una forma de meditación, la mente se relaja. Igual, caminar para mí fue algo muy natural, me sentía libre, sin presiones.” 

PL: Platicar con alguien es…

PB: Platicar con la gente en el camino fue mi forma de sobrevivir, cuando le contaba a la gente desde dónde venía caminando, la cara les cambiaba y rápido me ofrecían un vaso con agua para que descansara.

PL: Lo mejor del país es…

PB: ¡Todo! Los tacos, la gente, la cultura, tradiciones, sus playas, sus pueblos coloniales, museos, sus calles empedradas, pueden ver mis fotos y videos en Caminar por México en Facebook.

No cabe duda que nos deja un buen sabor de boca saber que cumplió su sueño, que caminó y disfrutó de nuestros paisajes y climas, nuestra gente cálida y luchona y le dio un giro distinto a la primera mitad de su 2013.

Tú, lector mío ¿te atreverías a intentarlo?