La cruda realidad de la nueva generación de videojuegos

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Por: Rodrigo Ortíz Hernández

Con la llegada de los videojuegos al mercado en 1972, se asignó el término “generación” para identificar las innovaciones en las plataformas principales de juego. En el 2018, la Octava generación en vigencia se concentra en el uso de internet como un factor importante para la funcionalidad de las consolas, incluyendo además varias utilidades que permiten al usuario tener un media center que le facilita usar cuentas como Spotify, Netflix y Amazon para un entretenimiento más completo.

Para los fanáticos de la tecnología, lo anterior podría sonar como una utopía; un aparato capaz de ofrecerte diversas funciones para tu propia comodidad con el plus de que todo sea en HD e inclusive en 4K; sin embargo, dentro de esta 8va generación se han perdido diversos valores de lo que era realmente apreciar un buen juego (principal factor para comprar una cosola). El más notable es que actualmente son muy pocos los videojuegos que tienen la funcionalidad Co-op (de 2 a más jugadores en la misma consola), porque al centrarse en que el juego pueda jugarse online, se olvidan de lo local haciendo así que sea menos habitual la reunión colectiva en un establecimiento u hogar para disfrutar un videojuego en compañía. Puede ser un daño colateral de la innovación que trajo consigo la implementación y priorización del uso de la internet, como en diversos panoramas colectivos, como ir a un parque y que estén en su celular en lugar de jugar con un balón.

Pero lo que no pasa desapercibido es el verdadero negocio con el cual diversas empresas desarrolladoras de videojuegos se llenan los bolsillos de dinero. Las micro-transacciones, así es, puede sonar descabellado, pero esos ligeros micro-pagos, han afectado tanto la industria que no tarda en dejar atrás al cine y la música por sus ganancias, pues los desarrolladores no están satisfechos con vendernos un juego en $1,200.000 MXN sino que suman otros $1,000.00 MXN si queremos jugar el contenido completo, que además debe irse actualizando y descargando por temporadas. Al no estar satisfechos, han agregado la opción de micro-pagos para “mejorar” la experiencia de juego; y para que los que no están muy metidos en el tema, con “mejorar” me refiero a tener realmente una oportunidad de ganar en el juego.

El futuro de los videojuegos: DLC´s y microtransacciones  (YouTube)
El futuro de los videojuegos: DLC´s y microtransacciones
(YouTube)

Por ejemplo, FIFA tiene su sección Ultimate Team en la que debes crear un equipo de fútbol desde cero e ir adquiriendo mejores jugadores, mejores uniformes, mejor estadio, etc. Mientras hay gente que quiere ganarlo todo con base a sus habilidades en el juego (como realmente debería ser), hay quienes optan por pagar para acelerar todo ese proceso y tener los mejores equipos para jugar. Esto se vuelve un problema cuando los que no pagan tienen que enfrentarse a los que pagaron para ganar la experiencia y los créditos suficientes, pero con un equipo tan débil no es posible ganarle a uno formado con puras estrellas.

Igual está Star Wars Battlefront II, que obliga a todos los jugadores a jugar específicamente con ciertos roles como soldado de asalto, soldado pesado, oficial o especialista, y mientras puedes ir consiguiendo cartas estelares para mejorar a tu soldado, hay quienes compran lotes especiales que poseen cartas de mejor calidad, lo que genera un gran desbalance en el juego, provocando que muchos jugadores que no pagan encuentren tediosa la idea de jugar porque saben que de una u otra forma terminarán perdiendo si los emparejan con jugadores que sí pagan. En lo personal no sería un problema la cuestión de las micro-transacciones, ¡si tan sólo el juego no te costara de inicio $1,200.00 MXN!

Gamecored
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