La vigencia del olvido

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Por: Bernardo  GJ

Luis Buñuel
Luis Buñuel

Fue mil novecientos cincuenta y Luis Buñuel,  nos aportó un vistazo panorámico de desolación/miseria subyacente en el corazón del ombligo de la luna. Los olvidados, película dirigida y escrita por este prolífico director. Siendo esta, nombrada memoria del mundo por la Unesco, situando a Buñuel como mejor director en el Festival de Cannes.

Los Olvidados- 1950
Los Olvidados- 1950
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El jaibo. Los Olvidados

La película, que expone la realidad de los barrios bajos de la Ciudad de México, en un principio nos muestra imágenes de Nueva York y Paris, para evidenciar la tragica universalidad del tema en cuestión: la pobreza. Relata la historia de un chico llamado Jaibo, que escapa de la correccional de menores y se mete en líos para conseguir un ¨quinto¨, poniéndose ¨chango¨ para ver de dónde robar a los más débiles. Con su mano derecha, Pedro, un chico que a falta de amor en su casa, sale a las calles en busca de compensación, la trama se vuelve revuelve estómagos con la venganza que apedrea y apalea Jaibo en contra de Julián, el chico que lo denuncio a las autoridades (trabajador, con un padre alcohólico), dejándole muerto. Pedro empieza a tener sueños Bretonicos de culpa, al ser él quien lleva a Jaibo con el ahora difunto muchacho­; se reivindica, comienza a trabajar, hasta que lo acusan injustamente de ratero, llevándole a una escuela-granja, donde aparece, sin capa, pero con todos los demás aditamentos morales de un héroe, el director de la escuela, que deposita confianza en Pedro.  Esta es arrancada de sus manos por Jaibo y su malicia, por lo que Pedro le denuncia ante todos los del barrio.

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El desenlace: Jaibo asesina a Pedro en el gallinero del abuelo de Meche (una chica precoz que interactúa con y es cortejada por varios personajes), la policía asesina a Jaibo, y Meche junto con su abuelo asesinan la evidencia. Esta historia llora mares de horrores; si se entiende su vigencia en la actualidad, podemos observar  un México inmensamente en bruto y con falta de grandeza, donde personajes como el ciego trabajando arduamente para conseguir algo que comer y ¨Ojitos¨(abandonado por su padre) son comunes en cualquier día o perspectiva de

Jaibo y Pedro. Los Olvidados.
Jaibo y Pedro. Los Olvidados.

cualquier año en este país; donde nuestra falta de identidad cultural y sabotaje folclórico nos hace bailar al son del mariachi de la desilusión, fantasía porfirica, y hoy onírica norteamericana. Lo anterior  nos lleva a suspirar y tratar de aceptar que quizá el país sí esté dormido; sin embargo, siempre existe la posibilidad de que esté en coma, perdiendo miles de neuronas cada día, o peor: con una enfermedad neurológica parecida a la del Jaibo y sus ¨temblores¨.