Las princesas y sus cuentos.

Mordiendo Manzanas y besando sapos.

 

Disney y sus diversos personajes imperan en la memoria colectiva de la sociedad, plagados de estereotipos, valores y conductas. ¿Quién durante su infancia no tuvo contacto con alguna historia de fantasía de Disney? Estos amiguitos nos han enseñado a distinguir o al menos tener una primera concepción del bien y el mal, a tener nuestros primeros significados de lo que es correcto, bello, feo; distinguir entre el rico y el pobre; entre el valiente y el cobarde, en fin, las comparativas pueden seguir.

A pesar que todas estas historias ‘inocentes’ fueron creadas con un gran contenido cultural norteamericano, pudieron ser bien adaptadas en el modus vivendi del resto del mundo. Tanto ha sido el impacto e influencia de Disney en el desarrollo social de los individuos que se han dedicado investigaciones para decodificar los mensajes escondidos en estas historias con aires de ingenuidad.

Es un tema que ha dado mucho de que hablar, en especial nuestras queridas y admiradas “princesas”; esas mujercitas que nos enseñan sobre el amor verdadero, el papel que tiene la mujer, el saber esperar a ese príncipe azul que llegara en su corcel blanco y nos salvará de una terrible maldición o de una bruja malvada que nos odia.

Hace unos años, una joven estudiante de la carrera en Ciencias de la Comunicación, Doly Mallet, presentó como parte de su tesis un estudio sobre las princesas –que más tarde se convertiría en libro, siendo un bestseller- y cómo éstas fueron creadas con características que reflejaban su contexto histórico. Pues si de algo se está seguro es que estas adorables y encantadoras princesas nos muestran los intereses, la personalidad y los rasgos de las mujeres en diferentes décadas.

Doly, nos lleva de la mano a conocer a fondo la personalidad de nuestro primer referente simbólico del amor. Empezamos desde la hacendosa y tierna Blanca Nieves hasta la más independiente y productiva, Tiana. El salto y la evolución de la mujer en el entorno social, profesional y familiar es grandísimo desde 1930 hasta nuestro actual 2013.

“Mordiendo Manzanas y Besando Sapos” resulta ser un libro que nos ilustra claramente los arquetipos femeninos y cómo es que las princesas han cambiado y han ido adaptándose fielmente a la mujer moderna. Así que no te extrañe ver en unos años a una princesa persiguiendo su sueño profesional, con grandes metas laborales, preocupadísima por el físico y por supuesto, alejada de las tareas del hogar.

Cada capítulo es dedicado a explicar la personalidad y el momento en que surge la princesa y por si fuera poco, al final de estos, incluye un test para medir que porcentaje de princesa tienes. Según Doly -la autora del libro- tenemos una cantidad considerable de cada una. Así que, querida lectora, este libro podría echarte una mano si quieres saber que tanto compartes con estas curiosas creaciones de la figura femenina.