Medidores

Daniel Unger. Medidores (2)

Autor: Fer Cabrera

Sólo un verdadero artista cuenta con el talento y capacidad suficientes para transformar un elemento inanimado en un personaje digno no solamente de ser retratado, sino de inspirar una exposición completa. Con “Medidores”  Daniela Unger además de materializar la descripción anterior, también reafirma ese vibrante estilo en su trabajo, en donde capta a quienes llevan los papeles estelares de sus obras y no es pretexto suficiente para ignorar el “aire” restante en un formato. La palabra “composición” sonríe a través de cada click naciente en la cámara de la autora, en su trabajo espacios positivos y negativos convergen para dar forma a obras de particular equilibrio y estética.

 

Desde el conocimiento del título que distingue esta exposición mi curiosidad fue captada, no sólo por el interés de darle seguimiento a la obra de esta gran fotógrafa, además de ello a mi memoria llegaron aquellas escenas en las que miradas extrañadas contemplaban a un individuo “malgastando” valioso tiempo y recursos propios de la fotografía sobre algo tan vil e insignificante como puede ser catalogado un medidor de consumo eléctrico. Me resulta imposible no sonreír mientras pienso en los testigos de dicha hazaña, algunos decididos compañeros de trayectos y otros tantos, víctimas fortuitas de una sincronía que deja sus miradas impregnadas en el proceso.

Las características de las obras, el número de las mismas y su distribución nos marcan un camino poseedor de un ritmo digno de alguna sabrosa balada del “Buena Vista Social Club” o quizá de la “Orquesta Sublime”, también de origen Cubano. La variedad de formas, colores y composiciones en este entorno nos transportan a lugares que bien podrán ser ignorados por su falta de seriedad en aspectos como el impacto económico, mercadológico o simplemente por no cumplir con características dictadas por la ingeniería y arquitectura de esta Postmodernidad. Sin embargo, para quienes nos consideramos observadores, la riqueza de la Gráfica Popular Urbana propia de los Chiringuitos, los estrafalarios colores plasmados por enérgicos brochas, los peculiares acabados en fachadas y alguna reparación improvisada, son simplemente insoslayables, ya que dichas características disminuyen lo estéril a una realidad que cada vez parece menos intensa.

 

Una narración fotográfica que con sus detalles (sobre todo en colores y texturas) recuerdan la obra pictórica de Rafael Cauduro, ella nos hace tangible el discurso de una voz que cada vez se expresa con más fuerza y peculiaridad, permitiendo sonar su eco con mayor vehemencia. El horario del Instituto de la Cultura y las Artes y con ello de la Galería del Teatro de la Ciudad nos permite sin problema alguno ser testigos de esta exposición ubicada en la Av. Tulum, entre aquel conocido periódico y el popular casino que pretende pasar por palacio. Estará ahí hasta el 31 de Octubre, será una lástima perderse de una muestra tan auténtica como ésta.