“No se olvida”

¿Qué?: Una plática
¿Cuándo?: 2 de octubre de 2017
¿Dónde?: Universidad
¿Quiénes?: Danya, Andrea, José y Frida.

D: No es cuestión de hashtags o clichés… El 2 de octubre no se olvida porque marcó la historia nacional, porque los callaron a balazos, porque conocer y recordar nos permite avanzar. Por eso yo no olvido, porque me indigna vivir en un país corrupto, sucio, manchado de sangre.
Hace cuarenta y nueve años pasó en Tlatelolco, hace más o menos veinte en Juárez, y hace tres en Ayotzinapa. Seguramente esta semana pasó en miles de colonias de México y tristemente esta noche volverá a pasar. Y aunque las fotografías ya no aparezcan en los periódicos y las personas ya no marchen, nada se olvida.

A: ¿Y de verdad no se olvida? Yo lo sé porque mis papás me lo han contado, pero ¿en serio no hemos olvidado? Me parece que sí; creo que estamos muy distraídos. El “no se olvida” se ha convertido en un símbolo de educación cívica que se repite y se aprende.

J: ¿Por qué dices que no lo olvidas cuando después de esta fecha sí lo olvidas?

A: No olvidar debería llevar a la acción, ¿y qué hace el colectivo para recordar?

F: Yo realmente no veo que la gente haga algo.

A: Se recuerda como una fecha más.
Aunque dejando de verlo como cultura mexicana, aquí el 2 de octubre de… ¿qué fue? ¿68? los mataron, y ayer en pleno 2017, en Cataluña, los golpearon. Ya no se mata pero se sigue resolviendo a golpes.
Y luego las redes sociales…

J: Me frustra que publiquen, porque el 2 de octubre ya se olvidó… Como la independencia.

F: Sí se olvidó porque las personas no le toman importancia. Es un recuerdo vago de lo que en algún momento fue.

J: ¿Pero hasta qué punto no importa?

A: Los mataron… Claro que importa. Yo no olvido a los 43 porque los mataron. Nunca lo voy a olvidar.

J: A eso me refiero; sí importa, no se olvida, ¿pero qué estás haciendo?

A: No sé qué estoy haciendo para no olvidar.

F: Es historia, y se supone que la historia está para no repetirla, pero eso no está pasando.
Al menos nosotros somos conscientes de ello, ¿pero cómo transmitir eso a las nuevas generaciones si no hemos podido evitar repetir aquello que tanto repudiamos?

A: Pienso que estamos destinados a repetirlo porque son cosas muy obvias, y entonces caemos en lo mismo.

D: Tal vez es el término; tal vez deberíamos decir que aún duele. Al menos a mí me duele, como muchas cosas que pasan en este país. El 2 de octubre duele.