No somos otro ladrillo en la pared

El grupo Pink Floyd hace una crítica al sistema educativo de antaño en su tema "The Wall". El grupo Pink Floyd hace una crítica al sistema educativo de antaño en su tema "The Wall".

Ana Jaimes*

 

La primera vez que vi el video musical “Another Brick in the Wall” de la banda británica Pink Floyd, me sorprendió la forma en la que pudieron concentrar una enorme manifestación en seis minutos, repleta de ideas y expresiones intensas y justas. Fue tan acertado que desde su lanzamiento se volvió parte importante en la música, y ha seguido vigente después de 37 años, gracias a un elaborado y lógico discurso que expresa la inconformidad con la educación frívola y hostil que se imponía en aquellos años pero, que no se encuentra muy alejado de nuestro presente.

La canción es parte del álbum de “The Wall” publicado en 1979, además forma parte de la película “Pink Floyd The Wall”, filmada en 1982. Rogers Waters, bajista y segundo vocalista, fue el compositor de esta pieza, sus experiencias en la escuela cuando era un niño fueron su inspiración, pues él creía que los maestros se ocupaban más de tener una disciplina que transmitir sus conocimientos.

Entre el análisis del video se ve lo más obvio, inconformidad de los estudiantes ante tal opresión por un maestro que es sin duda es parte del sistema, quien se encarga de pisotear los sueños y exponer las debilidades de sus alumnos, a partir de ahí se comprende que están destruyendo la identidad de cada niño con el propósito de que ellos también lleguen a formar parte del sistema.

Iniciando con el tren y el niño observando a sus compañeros, que con desesperación sacuden las manos, el grito del maestro llamándolo, el inicio de una posible transformación con una máscara. Maestros dispuestos a seguir las normas establecidas, estrictas y cuadradas, son capaces de humillar a los alumnos al más mínimo intento de distracción de la clase, no creen en las artes, todo debe ser exacto. Expone los intereses y sentimientos de Pink cuando lo descubre con poesía escrita por él mismo, parece que está prohibida la creatividad. Pero hay algo atrás de ese maestro, el maltrato de una esposa que todas las noches lo espera en casa para hacer prácticamente lo que él hace con sus alumnos, se desquita con aquellos que no tienen ni la más remota idea de quién es realmente en su propio hogar. Crean un muro a los estudiantes utilizando el temor y los castigos, los vuelven homogéneos, el mismo uniforme, un pupitre y una máscara deformada para que no puedan expresar sus sentimientos, pensamientos y gestos, todos son iguales, todos deben obedecer las reglas, no ir en contra de ellas.wall7

Todo esto está relacionado con un método conductista, un estímulo para crear una respuesta. Es lo que ocurre en muchas de las escuelas como en la que nos muestra este video.

Los niños deben sacar buenas calificaciones para que se les ponga una estrellita en la cabeza; deben comer lo que los adultos les ordenen para después comer postre; deben ser educados; deben seguir todas las reglas que marca la sociedad para no ser rechazados; deben comprender que después de sus estudios controlados se irán integrando a un sistema ¡que no puedes evitar!, ser pasivo y no pensar en grande.

Parece que esta situación ha quedado atrás, sin embargo, son situaciones que incluso vivimos en la actualidad, algunas escuelas son precarias, deficientes, y no se les da la suficiente importancia que debería tener, solo lo que parece que puede convenir a largo plazo. Los jóvenes son el futuro del mundo, pero ¿qué clase de educación están brindando?

Parece ser que lo que buscan es formar gente ignorante de temas importantes, que no se preocupe por las situaciones por las que pasa el Estado, personas que solo cumplan su trabajo sin decir ninguna palabra que parezca inteligente, personas que solo trabajen por un salario pero que no tengan la intención de salir adelante y superarse.

Pero puedo decir que no todo es negativo, porque aunque existan personas que se enfoquen en arrancar sueños y tirarlos en la basura, hay algunos otros que comenzamos a derrumbar los muros que se han ido construyendo a nuestro alrededor.

El método constructivista apoya a que los alumnos resuelvan problemáticas que se les puedan presentar en la vida diaria, que sean pro activos, capaces de pensar y analizar, que se den cuenta de las situaciones y puedan emitir un juicio crítico y coherente, que las ganas de adquirir conocimientos y ponerlos en práctica sean constantes, para que comprendamos que ¡no somos otro ladrillo en la pared!

* Alumna de cuarto semestre. Ciencias de la Comunicación