Nuevo y último semestre

Por: Danya Cervantes Martínez

En algún tiempo estuve en contra de las formas porque creía que restaban valor a la esencia, especialmente con respecto a mi preparación profesional; sin embargo, ahora que estoy a pocos meses de culminar la Licenciatura, puedo no sólo identificar, sino agradecer aquellas cosas que antes creí innecesarias, pero ahora reconozco como invaluables.
La Universidad ha sido un espacio para profundizar en el conocimiento personal y de los otros; un lugar que potencializa los defectos y las virtudes; que puede ser testigo de versiones mediocres de uno mismo pero también del crecimiento y madurez que se da de forma paulatina; ha sido el punto de encuentro entre personas que estaban destinadas a conocerse en un salón de clases… La Universidad realmente ha sido un pequeño universo de conocimientos, experiencias, emociones y relaciones.

Ahora que inicia un nuevo semestre escolar (el último para mí), creo pertinente escribir para aquellos que dudan de la trascendencia de estudiar una carrera universitaria o de lo emocionante que puede ser aprender con y de otros. Pienso que lo único que pudiera servir para desechar ideas negativas sobre venir a la escuela, dejando a un lado temas importantes como la oportunidad y privilegio que esto representa, es que la vida es una mezcla de experiencias que están listas para ser vividas pero que requieren de nuestra participación consciente. Podríamos perdernos muchas cosas por el simple hecho de no quererlas, y aunque no estamos obligados a desearlo todo, me parece que vale la pena atrevernos a vivir con intensidad las distintas etapas que se presentan, porque dudo que alguien quiera llegar a un punto en el que se arrepienta de no haber vivido feliz e intensamente los días que ya no volverán.

¡Que tengan todos un intenso y emocionante nuevo ciclo escolar!