Orgullo Británico

TATE

Por Paulina Lara Franco

Si quieres disfrutar de una experiencia contemporánea y cultural en cualquier parte, debes conocer las galerías que existan en la zona. Para empezar, tuve una oportunidad genial de conocer gente que quería irse a dar una vuelta por el centro de Londres y ver algunos de los lugares; decidimos comenzar con el Tate Britain, una galería que posee exhibiciones permanentes y gratuitas y una que otra que es temporal y que sí cuesta.

La onda es que ya visité este espacio cultural, orgullo de los británicos. En la entrada, ves algunos posters con imágenes coloridas y atractivas y frases como “Where Brit Art is”. Es una fachada con columnas, muy al estilo griego, pienso…

Siempre cuando entras a un espacio de este tipo, puedes notar la organización en cada esquina. Están los de la recepción, pasas los pasillos y todo es alto, se ve muy limpio y estéticamente ordenado. El simple hecho de entrar, te hace sentirte más interesante, ja, ja. No tiene ningún costo, pero sí puedes dejar donativos (la entrada tiene una urna que es para eso); o como en todas partes, está la Gallery Shop, en la que puedes adquirir libros, litografías, posters o hasta algunos diseños de cojines o arte decorativo y más popular-ornamental.

Sin duda, no faltan las visitas guiadas, pero yo no vi ningún fulanito en la puerta, sino que te dan unos dispositivos con audífonos y alguna especie de programación para ir entendiendo la interpretación y análisis de las piezas. Fui testigo externo de esto, puesto que no fui usuaria de este servicio que sí tiene un costo, aunque no creo que sea muy alto. Vi algunos estudiantes y señores mayores que hacían uso de ello al estar frente algunos cuadros románticos, principalmente.

El primer piso tiene mucho arte contemporáneo, ves escultura, instalación, algo de pintura y muchos de ellos son bastante buenos. Para ser honesta, me confieso un poco inexperta con el asunto de la contemporaneidad y su estética, ya que no es tan obvio encontrar punto de inflexión, secciones áureas, ni detalles que en algún momento aprendimos cuando analizamos obras de arte en clase. Sin embargo, los contextos y de pronto sus intenciones pueden ser claras. Hay fotos que tienen edición, collage, recortes y color sobrepuesto, que llegan a ser atractivas porque dan una sensación muy moderna, muy pop.

Lo que fue padre, fue notar una evolución en el pintor J.M. William Turner, que tiene varias obras y se puede ver el cambio de cuando era de una era romántica y luego pasó a otra etapa en la que explora otras tonalidades. Me gustó mucho el uso posterior de luz y paisajes en tonos cálidos. Creo que es bastante conocido por ese tipo de obra que es de la mitad de 1800… en un principio era menos abstracto, podías notar cada línea trazada y era muy bueno; pero cuando encuentra este estilo lleno de luz, de tonos incluso medio pasteles a ratos, me parece que determinó un estilo. Además -aunque no lo vi-, hay otro espacio dedicado a sus bocetos y experimentos con las líneas. Esto estaba en un tercer piso y el tiempo me comía, así que no quise ver, pero seguramente continúa la exploración sobre la pintura y lo que puede encontrar abstrayendo más y dejando el realismo más de lado. Puedo suponerlo, porque decía el letrero algo así, como Late-after-post….jejeje

Relativo a mi curso, se presentó un performance. Esto ha sido muy interesante, puesto que el análisis en clase sobre la teatralidad y algunos aspectos del arte visual se mencionan constantemente. Un día antes, estuve buscando a una amiga en el “Tate” y era esta misma galería; había instalaciones, gente grabando en video y el programa decía que las galerías o exposiciones de la noche se llamaban Has the film already started? Varios artistas están involucrados con el movimiento que expone instalación, performance, arte visual…

En lo que esperaba a Maite, me di una vuelta y había plumones, hojas enormes y gente participando, contestando a las preguntas “¿qué es performance?, ¿cuándo deja de ser efímera una obra?”, reflexiones por el estilo que tenían que ver mucho con la manifestación. Resultó que estaba perdida y que mi amiga jamás iba a llegar ahí, puesto que estaba en “El Tate”. – Pero yo también estoy en El Tate- dije. Maite estaba en El Tate Modern…

En fin, al otro día, volví al Tate Brit, para ver lo que te contaba arriba, y conocer a la banda de gente interesada en Londres. Ya no estaban las efímeras reflexiones, la gente las posteó en twitter y seguramente los videastas lo tienen para el futuro. Lo que sí me tocó fue ver el trabajo de instalación de Marc Camille Chaimowicz, que tiene ondas muy raras, decorativo, algo de foto, pergaminos con poesía, algunos trazos…lo que completa la experiencia, es el performance Partial Eclipse, que tiene algo de sus memorias.

Estás en la sala donde están estos artefactos cotidianos, expuestos un poco diferente; algunas sillas de forma extraña, un biombo con fotografías en blanco y negro y algunos dibujillos simples fondeando esto. De pronto a las tres de la tarde en punto -que según el programa está programado un performance-, empieza un audio tipo Daft Punk: un beat bueno, intenso y repetitivo, luego hay algunos sonidos de sintetizador; cambia a una melodía más tranquila, algo más como una flauta agradable. Entra un performer en traje, se quita el saco, lo deja en la silla, prende un cigarro y empieza a dar vueltas. Empieza una proyección de fotografías muy bonitas, simplicidad, pero armonía. Flores, bodegones, cuerpo de hombre, cuerpo de mujer, distintos ángulos…luego hay poesía que acompaña esto, es una voz de mujer que es melodiosa, suena extranjera; no es una voz inglesa, pero suena bien…luego una voz de hombre dice otras tantas líneas. Es un vocabulario elaborado, hay literatura detrás y es una mezcla integral. Es fácil perderse…es una serie de descripciones, el lenguaje es lo que tiene la fuerza. El performer, se dedica a dar vueltas, hace algunos gestos, pareciera que recuerda, prende otro cigarro, camina con tranquilidad…nada que pueda ser muy atractivo en términos de espectáculo. Sin embargo, su presencia es clara; está acompañando estos recuerdos, estás imágenes de amantes, de la casa, de las ventanas, el café, las palabras…termina la narración, el performer toma el saco y sale por donde llegó, la música sigue y luego pasa a la siguiente transición del beat movido de nuevo. Es el final. Pero si pasas a la sala de a un lado, ves al performer salir y hay un globo enorme, un proyector que lanza luz y en la pared se forma una lunita, como eclipsada.

Sobre este tipo de manifestaciones, estoy abierta a tratar de comprender que hay un trabajo intelectual y sensible detrás. Sé que no todo lo voy a disfrutar, sobre todo porque hay cosas que a veces son tan contemporáneas que parecieran un acto egoísta, hedonista o no sé qué, del artista…hay mucho que no alcanza un grado estético o es tan elevado que no lo comprendo y no lo puedo disfrutar. Sin embargo, el trabajo de Chaimowicz, alcanza a llamar la atención, por el grado de presencia que puede lograr; esto lo atribuyo al performance, porque probablemente, sin todo se tratara de recorrer la galería viendo estos pergaminos y trazos, con objetos o el globo con el proyector, muy probablemente mi percepción sobre el artista sería más limitada y menos positiva.

Observar todo lo que podamos, recorriendo cada estimulo y haciendo caso a lo que manifiestan nuestros sentidos, nos abre posibilidades para disfrutar lo que el mundo ofrece. Ahora, con los ojos muy abiertos, te invito a que veas todo lo que tu ciudad te presenta; puede ser muy limitado en un principio, o quizá es tanto que agobia pensar por donde empezar; pero sí puedo decirte que mientras más lo hagas y más lo critiques y reflexiones, más recuerdos, memorias y sensaciones interesantes tendrás.