San Francisco: La más europea de las ciudades de América

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Por Sofía Priscila Pérez Valle

¿Hacer o no hacer? Esa pregunta nunca surge en la ciudad de San Francisco debido a la gran variedad de actividades para visitantes de todas las edades y gustos. Sin importar si eres amante de la música, el arte y la cultura o si prefieres explorar pasajes naturales en ferry, bicicleta o incluso escalando, San Francisco satisfará tus deseos a través de un acercamiento a sus puntos más característicos.

El simple hecho emprender una caminata mañanera, te dejará maravillado puesto que cada esquina de la ciudad tiene alguna peculiaridad, desde interesantísimas propuestas de arte urbano, hasta edificios cuyo detalle y originalidad transmiten perfeccionismo y pasión por la arquitectura, tal es el caso del Museo de Arte Moderno (SFMOMA) diseñado nada más y nada menos que por Mario Botta, uno de los arquitectos Suizos de mayor renombre a nivel mundial.

La Academia de Ciencias de California es otro ejemplo, siendo considerado como el único planetario-acuario- museo viviente del mundo, este espacio te permite estar cara a cara con pingüinos y pirañas, al igual que percibir los aromas de las flores silvestres en el enorme roof garden sustentable diseñado por Renzo Piano.

Pero San Francisco es mucho más que museos y construcciones admirables, sus puertos son sin duda otro punto de interés turístico, y no podría ser de otra manera puesto que una deliciosa cena de mariscos frescos con una impresionante vista a la isla de Alcatraz, muy probablemente será un deleite para cualquiera. Esto sin mencionar que la ida hacia los piers puede realizarse en los típicos cable trains, haciendo del trayecto un paseo ameno a través del cual se pueden apreciar las impresionantes calles con un alto grado de inclinación, además de galerías y tiendas de souvenirs.

Para quienes gozan del chocolate y los objetos de colección, está Ghirardelli Square, ubicado cerca del famoso Fisherman´s Wharf. Dentro de este complejo arquitectónico podrás encontrar artículos únicos hechos con materiales reciclados, jabones orgánicos, playeras y sudaderas vintage, entre una gran variedad de productos para gustos refinados. Y después de las compras que mejor que darse un respiro y probar el exquisito brownie con helado y crema batida en el Sundae Bar de la antigua fábrica de chocolates, este postre fungirá como broche de oro después de un largo día de caminata y ayudará a recobrar fuerzas para continuar recorriendo la hermosa ciudad de San Francisco. Una ciudad que sin duda podrás visitar constantemente, sorprendiéndote vez tras vez, sintiendo la paz y la calma, el movimiento y la energía positiva al mismo tiempo, el orden, el cuidado y el amor por los espacios sin importar la zona en la que te encuentres.

Una ciudad que con sus museos, plazas, parques y puertos hará que quieras extender tu estancia y saborear aún más, cada momento y cada rincón.