The shape of humanity…

poster con el que se promueve la cinta

Estamos a unas horas de la edición número 90 de la entrega de los Oscar 2018. Sabemos que La forma del agua, del jalisciense Guillermo del Toro, tiene 13 nominaciones y una de ellas al mejor director. Si lo gana ya será el tercer director mexicano que lo logra, junto con Alfonso Cuarón por Gravedad (2013) y Antonio González Iñarritu por Revenant (2016). Eso tiene a muchos muy contentos, ojalá sirva para apoyar mejor a los nuevos talentos del cine nacional, para que puedan realizar sus proyectos, sin tener que “entrarle” a fuerza a la fórmula de géneros exitosos, estilo Hollywood. Por supuesto que estos 3 grandes directores han podido desarrollar su trabajo fuera del país, con buenos recursos y eso no les resta mérito, al contrario demuestra que son grandes cineastas con una narrativa y temas que los definen, pero sobre todo, que han podido arriesgar realizando propuestas que son las que han ganado una buena cantidad de premios. Dentro de ese contexto, la verdad se lo merecen, bien jugado, bien ganado.

librodeltoro

A mí siempre me ha atrapado el cine de Guillermo del Toro, desde sus primeras películas (Cronos, 1993) y Mimic (1997) demostró tener un estilo, temas y preocupaciones muy bien definidos. Del Toro es un director fiel a sus monstruos, como él mismo lo ha dicho, muy inquieto y creativo, lo que lo ha llevado a desarrollar un cine de autor, domina bien los géneros fantástico y de terror en una mezcla muy personal y, al mismo tiempo, es alguien que domina bien su oficio, el lenguaje y la producción cinematográficas, pues utiliza escenarios muy bien logrados, un gran trabajo de dirección artística, efectos especiales etc. Así que lo tiene todo: historias, es buen guionista, temas personales, mucho oficio, recursos estilísticos, por eso sus películas han sido un éxito de crítica y taquilla, además de ser productor de otras cintas que tienen su sello.

Cronos, 1993
Cronos, 1993

El insecto-monstruo de Mimic, éste si bastante repulsivo
El insecto-monstruo de Mimic, éste si bastante repulsivo
Cartel de Mimic, 1997
Cartel de Mimic, 1997

La trilogía que conforman El laberinto del fauno (2006), que, a mí parecer, es grandiosa -ganó el Premio Goya al mejor guión original en 2007- El espinazo del diablo (2001) y El Orfanato (2007), de esta última como productor ejecutivo, son películas con las que se consolida como autor y productor de películas no sólo digamos de género, sino con temas de contexto que permiten una lectura más profunda y personajes complejos, como las atrocidades en medio de la guerra española, que son el trasfondo de El Laberinto del fauno. Niños en situaciones extremas, ya sea de abandono o guerra y monstruos fantásticos. Una buena combinación en el cine.

El Fauno y Ofelia
El Fauno y Ofelia
Uno de los monstruos más recordados y queridos de Del Toro
Uno de los monstruos más recordados y queridos de Del Toro

De La forma del agua se ha escrito mucho, aunque hasta ahora no he leído ninguna crítica ni reseñas a propósito, para no “contaminar” mi propia interpretación, pues como sabemos, lecturas hay muchas.
Para empezar en el plano de la expresión, hay que reconocer varias cosas: hay un claro homenaje al cine de los 40 y 50’s, la atmósfera del cine negro, escenarios cerrados, casi teatrales, hay una nostalgia al cine de esa época y, por supuesto, al género de cine fantástico. Aquí el ser marino, lo podemos llamar así, o “monstruo”, es una adaptación fiel a las criaturas de las películas de la época, tiene mucho de todo este mito de la bella y la bestia y la relación de atracción-miedo que surge entre ellos, aunque en la película de Del Toro, la chica (Elisa) nunca duda, ni teme, al contrario la relación se va fortaleciendo, parece más un reencuentro, son el uno para el otro.

El personaje marino es una clara referencia a los monstruos del cine de esa época como vemos en estas imágenes de The creature from the Black Lagoon (1954) de Jack Arnold una película de ese tipo de género clasificado como serie B. Nada más que el de Del Toro no es tan aterrador, es reivindicado como una criatura “extraña”, “diferente”, pero no repulsiva.

La isla de los peces hombre, 1979. Amenazante
La isla de los peces hombre, 1979. Amenazante
El monstruo marino que atacará a la joven indefensa
El monstruo marino que atacará a la joven indefensa

La trama de La forma del agua trata de una chica muda, solitaria, que no se sabe de dónde viene, trabajadora de limpieza en un laboratorio o centro de la NASA que se enamora de una criatura marina, que es atrapada y que es torturada porque al final no saben qué es, ni qué puede hacer, sólo es un ser “extraño y repugnante de los mares del sur” que es considerado un Dios por los nativos de tierras extrañas, por sus poderes curativos. La primera diferencia muy clara es que ella establece de inmediato una conexión con él, que, como vemos al final de la película tiene una razón de ser, él no es un ser peligroso, no es un monstruo repulsivo, tiene forma humana, cuerpo de hombre, es protector y tierno; lo único “raro” es su exterior de escamas y ojos reptilianos, es otra especie, por lo demás no parece haber problema. Los amantes del género fantástico y de terror, seguro se decepcionaron, pues es tierno y hasta cursi para los fans más exigentes. Defintivamente es una cinta de amor fantástico, no una de terror, del encuentro entre dos seres desubicados en su contexto social, Elisa no es más que una chica que hace la limpieza, una invisible más de la que se puede abusar, él es un ser “extraño” de otros lugares, capturado y al que se le puede torturar, porque no se le comprende y se puede lastimar.

Sally Hawkins, como Elisa Esposito
Sally Hawkins, como Elisa Esposito
El ser marino
El ser marino

En el plano del contenido, el discurso es claro: los que no entran en los moldes sociales establecidos por el status quo americano -encarnado en su forma más bruta por el personaje del “malo”, el ignorante y peligroso coronel Richard Strickland, quien es el típico abusador, cruel, que ejerce su poder para maltratar al “monstruo” y a la chica- es marginado y desplazado socialmente, sin ninguna oportunidad de que sea considerado como un ser humano digno para ese modelo social.
Así, todos los personajes son todo menos personas dignas para la sociedad americana: el publicista gay, la amiga de Elisa, una mujer de raza negra que padece todas las condiciones de inequidad: es mujer, pobre y en un entorno machista. El científico de origen ruso que busca salvar a la criatura, porque es el único que busca comprenderla, (conocimiento contra ignorancia) y Elisa que es una chica pequeña, muda, invisible y de origen desconocido,(italiano o latino, no ario) no es una diva curvilínea y sensual y eso se agradece también. En fin, una película más que se suma a las posturas de rechazo y critica, un cine anti Trump y su política de racismo y discriminación a los migrantes mexicanos, a los latinos, negros y otros; alguien que se ha referido de países enteros de África como “son una mierda”.

Para resumir, La forma del agua, es una película muy femenina, si me permiten el término, es una historia poética, sensible y romántica sobre dos corazones solitarios que se encuentran y se aman, con delicadas referencias eróticas y sensuales que no evaden el placer de la mujer, (tremenda la escena del inicio de la película con la rutina sexual matinal de Elisa), eso para el cine comercial es una transgresión. La forma del agua es una película para suspirar….

Otro de las imágenes para el cartel, el abrazo amoroso entre el ser y la chica
Otro de las imágenes para el cartel, el abrazo amoroso entre el ser y la chica